29/2/08

Foto Curiosa "Billy por la calle"


Chema Gallego Cano de Valencia nos manda esta foto de Saw :)

Más sobre el videojuego

Información encontrada por : Jonathan Clemente
Fuente: Meristatión

La editora Brash Entertainment ha dado a conocer en boca de Mitch Davis, su cofundador, el estudio que está desarrollando el videojuego de la saga cinematográfica Saw. Se trata de Zombie, un estudio conocido por títulos como America's Army y Shadow Ops. La fecha de lanzamiento del juego será en octubre de 2009, aunque ni Zombie ni Brash Entertainment han confirmado las plataformas elegidas.
James Wan, el director de Saw, ha comentado en su blog: "Leigh [Whannell] y yo estamos muy ilusionados con esta nueva iniciativa. Somos grandes fans de los videojuegos y creemos que sería una oportunidad genial de continuar la saga Saw en otra plataforma o medio. De cualquier forma mantiene las cosas frescas para nosotros. Mucha gente nos ha preguntado si nos interesaría escribir otra película de Saw. Bien, estamos escribiendo otra historia de Saw, pero es para el juego. La tratamos como las películas de Saw: con muchas sorpresas y giros. No tenemos ni idea de como quedará en un juego de ordenador, teniendo en cuenta que la mayoría de juegos generalmente son bastante simples en su guión. ¡Quizás sea bueno que Leigh y yo seamos novatos en el mundo de los videojuegos y que lo escribamos como una película!"

23/2/08

Otro rumor sobre el Videojuego

En el videojuego, que aparecerá en Octubre de 2009, tomaremos el papel de Jigsaw, y deberemos encargarnos de crear todo tipo de trampas gracias al Unreal Engine 3, que hará más realistas las torturas. De momento apenas se ha dado información del juego, más allá de que desvelará misterios no resueltos en las cuatro películas y de que los guionistas del juego son los mismos que los de la película. Probablemente saldrá en Xbox 360 y/o Playstation 3. Cuando se amplíe la información, veremos que tal pinta el juego.
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11/2/08

Capitulo 5 : Catalina, la mujer del mal vivir

El piso era un charco de sangre que se extendía desde el cerámico hasta la alfombra de algodón blanco, tiñéndolo, así, de un color similar al vino tinto. ¿A qué se debía ese charco? Catalina es despertada por unas luces y se ve amarrada con un alambre de navajas a una pared, frente a ella se encontraba una puerta, su alrededor paresia una simple entrada de una casa.
Su cuerpo estaba completamente desnudo y estirado, y estaba envuelto en el alambre de púas. Tenía su boca tapada con una huincha, su largo y rubio cabello estaba también tomado por una coraza de metal detrás de su nuca que evitaba que la mujer bajara o moviera la cabeza. Frente a ella colgaba un alicate de un hilo, En el techo había un hacha acostada con la hoja apuntando al piso y el mango en dirección de Catalina. Y a un lado había un televisor que se encendió de golpe y mostró la imagen de una marioneta extraña que luego le comenzó a hablar.

—Catalina… hermoso nombre para una prostituta. Tu cuerpo ha “gozado” de ser manoseado sin ningún respeto por una única razón, dinero… has rentado tu cuerpo por el sucio dinero que incrementa tu avaricia y tu lujuria. No mereces ese cuerpo a menos que refleje lo que de vedad te mereces. Verás que frente a ti hay una herramienta que podrás usar para cortar el alambre y tu cabello antes de que abran esa puerta, de lo contrario esa hacha que ves en el techo se soltará y como un péndulo partirá tu cabeza a la mitad, esparciendo todo tu inútil cerebro por el piso. Vivir o morir, tú eliges.



Justo en ese momento, Catalina siente unos automóviles que se estacionan justo al frente de su casa, ahí entendió lo de la puerta.


Mientras tanto, Alfonso y Gómez iban armados con pistolas con la intención de entrar a la casa de Camilla. Al llegar se encontraron con una propiedad no muy grande, parecía modesta, pero lo que les llamó la atención era que las luces estaban encendidas suponiéndose que en esa casa no había nadie, de inmediato los detectives se bajaron, sacaron sus pistolas y caminaron lentamente hacia la casa.



Catalina trató de sacar su brazo derecho, pero se le hacía imposible, las púas estaban incrustadas en la carne de la mujer, cada tirón que ella hacía era como si cargara una tonelada de tierra con ese brazo, lo sentía débil, pero no se dedicó a descansar sino a seguir tirando aunque toda la piel de ese brazo dependiera de ello.



Los oficiales llegaron a la puerta, pero antes de hacer nada comenzaron a revisar las cercanías.



Catalina sentía a alguien afuera, le encantaría gritar, pero estaba amordazada y apresada por completo, hacer carraspear su garganta no servía de mucho. Así que se dedicó a tirar el brazo. La mujer lo único que quería era expresar ese dolor gritando, la sensación de tener a miles de agujas gruesas enterrándose en tu piel y en tu músculo era horrible, y luego sentir que esas agujas están tajando fríamente toda la carne del brazo. La mujer se acercaba a poder sacar la extremidad, la única dificultad era sacar la mano que se le había enredado entre dos alambres. Bastó un enorme tirón que le desgarró un dedo para sacar todo el brazo de los malditos alambres.

—¿Hay alguien adentro? —preguntaron desde afuera.

La mujer no podía decir nada, estaba angustiada y nerviosa, a cada rato se imaginaba su cabeza con esa hacha enterrada a mitad de la frente.

—Vamos a entrar.

“No… no por favor, no lo haga”, pensaba la mujer, “moriré si lo hace”. La chica tenía su brazo completamente mutilado, había incluso pedazos de cuero que se veían colgar entre la carne viva y la sangre que escurría. La mujer alcanzó la herramienta y la arrancó del hilo del cual colgaba. Llevó el artefacto hasta su nuca para comenzar a cortar lo mejor que podía el cabello para poder esquivar el filo del hacha.



—¿Cree que haya alguien ahí adentro? —le preguntó Gómez a Alfonso—

—Hay sólo una forma de averiguarlo —le respondió.



“Ya casi, casi…” se repetía la mujer sintiendo como avanzaba con el alicate, pero algo salió mal.



Alfonso abrió la puerta de una patada y lo primero que vio es como una mujer desnuda es fríamente muerta por un hacha que le parte la cabeza mientras estaba apresada contra la pared. Luego la radio se encendió por sí sola y comenzó a escucharse una macabra voz.

—Ya les había dicho de que no basta mi muerte para librarse de mí, aún muerto soy peligroso. Y si les sorprende lo que ahora están viendo, es porque son unos principiantes, esa mujer a muerto por su culpa, al abrir la puerta encendieron esta radio y dejaron caer el hacha, es demasiado descuido, espero que cambien porque la vida de otros está en riesgo y si quieren llegar hasta “mí” necesitarán hacer sacrificios humanos, soy yo o los demás, ustedes deciden.

Ambos se quedaron pálidos y sin respiración, el corazón les latía fuertemente, estaban como en una laguna metal.

—Posdata —continuó la grabación—, aquí no está Camilla.

Bueno, eso...

Capitulo 4 : Solo la vida declara la inocencia

Los flashback están señalados con un color naranja.

Alberto regresó a la habitación en la que había dejado a Camilla amarrada por ambos pies después de haber dejado todo el mecanismo y pistas listas para cuando llegaran los policías y trampas para los distraídos, que irónicamente siempre son todos. Se echó la llave de los grilletes de Camilla a su bolsillo con la intención que él tenía que salvarle la vida a la mujer. El mecanismo era simple, una cadena amarrada a cada pie y estas comienzan a tirar al mismo lado, la muerte se produce cuando hay un obstáculo entre ambas cadenas, una hoja de un filo sorprendente, con la intención de partir en dos al individuo. Lo demás será sorpresa. Alberto se encadenó de la misma forma en la que lo hizo Camilla para fingir que también está jugando el juego, cuando en realidad no es así.


Los forenses se llevaron el cuerpo a la morgue para ser mejor examinado y llevar la rutina normal de una autopsia.
—Ahora no tropezaremos —dijo Alfonso.
—¿A qué se refiere? —le preguntó Gómez
—Necesitamos la ayuda del FBI, ellos nos ayudarán con este caso.
—¿FBI? ¿No cree que sea demasiado producido? Digo, podría no ser conveniente…
—Claro que sí, hablamos de la fuerza de investigación más experimentada.
—No me refiero a eso.
—Déjese de paranoias, tendremos que enviar informes al FBI, ellos nos darán más respuestas.



Alberto se quedó despierto esperando que Camilla abriera los ojos, ya sabía como mantener una conversación. Pasó aproximadamente media hora y Alberto pensó que ya era suficiente.
—¿Señora? Despierte —dijo Alberto con impaciencia.
La mujer hizo unos gestos des incomodidad, luego le respondió:
—¿Dónde estoy? ¿Qué es esto?
—No tengo idea, he despertado aquí con usted —comentó Alberto fingiendo naturalidad—, ¿cómo se llama?
—¿Necesitas mi nombre?
—No sé, claro…
—Es Camilla, ¿y el tuyo?
—¿El mío? Alberto.
—¿Cómo sé que no eres partícipe de esto?
—Míreme, señora, estoy atado de ambos pies, como usted.
—¿Cómo habremos llegado hasta aquí?
—Cómo… cómo… cómo —dijo al aire— no tengo idea.


Cuando Camilla dejó de cocinar aquella tarde de cumpleaños, se dirigió a su cuarto a ver la televisión. Alberto se encontraba escondido bajo la cama con su disfraz de cerdo al día siguiente de su encuentro con Roa. Cuando la mujer se quedó dormida viendo una teleserie, Alberto aprovechó el momento, la sedó y luego se marchó con ella.

—Lo último que recuerdo es que estaba viendo una teleserie aburridísima.
—A veces pasa que cuando uno está dormitando pierde memoria o confunde lo que vio en realidad con un sueño…
—¿A qué se refiere?
—Que es muy probable que esa teleserie la haya soñado y en realidad le pasó otra cosa.
—¿Otra cosa? ¿Como qué?
—No sé… no soy el loco que la secuestró.
—¿Qué recuerdas tú?
—Que me estaba masturbando en el baño con un calendario pornográfico.
La mujer se sorprendió demasiado, luego le siguió hablando.
—¿Masturbándote? ¿No tendrás edad ya?
—Sí, lo sé, y no puedo evitar la tentación de…
—No siga que me da asco, una mujer de cincuenta años… bueno, cincuenta y uno, no debería estar escuchándolo.
—Me parece que la masturbación es un pecado, no sé, creo que se llama lujuria.
La mujer tragó saliva con nerviosismo y fingió tranquilidad.
—Que bien, no me interesa, sólo quiero saber donde mierda estamos, me estoy angustiando.



—El FBI nos ha cooperado con información de Camilla —comentó un agente.
—¿Si? —preguntó Gómez.
Los agentes habían pedido permiso al Fiscal de la Brigada de Homicidios para poder registrar la casa de Camilla. Y mientras tanto trataban de compartir información con el FBI.
—Sí, su ficha policial, la cual no se ve muy limpia…
—¿De qué se le ha acusado? —preguntó Alfonso
—De abuso sexual, contra un menor, hace diez años. Fue declarada inocente.
—Declarada... según un jurado, pero culpable según Jigsaw… No debe ser una inocente cualquiera para estar a la mira de ese psicópata.
De repente llega una señal de Radio a Alfonso, la atiende y recibe una buena noticia.
—Nuestros hombres han convencido al Fiscal, tenemos acceso a su casa.

9/2/08

Saw 3 Monochrome

Richard Saw Panama ha encontrado este video muy bueno, Un musical de Saw III

7/2/08

Saw Movie Opening Redux

Un comienzo diferente de Saw I , enviado por : RICHARD SAW PANAMA

Nuevos avatares Saw IV

Son epocas malas para los sawmaniacos, dado que casi todas la teorias y misterios están estancados, los spoilers de saw v sin llegar porque es muy pronto y novedades en general muy escasas. Asique aquí os dejo 12 avatares para messenger :) porque pocos hay en la red..
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1/2/08

Saw V El rodaje

Segun http://www.officialsaw.com/ el dia 17 de marzo empezará a rodarse SAW V en Toronto. A manos de David Hackl

Capitulo III : No se puede dejar un juego a medias



Capítulo III: No se puede dejar un juego a medias


En Homicidios se podía respirar el aire a inquietud que provocaba el Caso Jigsaw. Alfonso recordó que la vez anterior el asesino les había dejado miles de pistas sin sentido porque supuestamente Roa estaba jugando un juego, se preguntó si es que eso volvería a ocurrir, ahora se supone que uno de ellos está jugando un juego o algo así, pero no tiene relación con su captura, o al menos eso era lo que sabía.
Esa mañana Gómez llamó a sus colegas para mostrarles el cadáver que había muerto esa misma noche.
—¿Qué pasó? —preguntó Alfonso al entrar en la casa— ¿Dónde está?
—Está en la sala…
Todos entran y miran el cuerpo botado en el piso, al parecer estaba tan cual lo había dejado, ni siquiera le había quitado la máscara, había sangre por todo el piso.
—¿Cómo fue?
—Creo que él me quería a mí… me iba a acostar cuando escuché una grabación…
—¿Qué grabación?
—La que saqué debajo de mi cama y dejé en aquella mesa.
Alfonso se acercó y escuchó la cinta:
—¿Recuerda la prueba de la que les hablé? —escucharon.
—¿Y qué pasó luego?
—Bajé a mirar, caminé por el pasillo y llegué a la sala, la ventana estaba abierta y pude ver por su reflejo que estaba atrás mío, forcejeamos, y luego le disparé.
—Bien hecho, uno en la pierna para evitar que siguiera.
—Exacto…
—Pero continuó, así que le disparaste a matar.
—Si… he… —se detuvo un instante— he matado a Jigsaw.
—¿Estás conciente de que esto es un asesinato? —le preguntó fríamente— porque esto se califica como tal.
—Sí, sí, lo sé
Alfonso se devolvió para mirar el cuerpo, tenía una bala de entrada y salida en la rodilla y otra alrededor del estómago, sólo entrada.
—¿Dónde está la salida de la bala de la pierna?
Un agente llamó su atención y le apuntó un sector del piso que estaba dañado a producto de un plomo que dio con él.
—Bello… todo está como me lo has dicho, Gómez… Revisen las ropas del cuerpo.
Los forenses comenzaron a buscar entre sus ropas con cuidado, sólo encontraron una pistola simple con todas las balas y una jeringa con sedante.
—Estaba armado con instrumentos de fuego, pero no se defendió con él —dedujo Alfonso—, curioso
—Él me quería sano, es Jigsaw, capaz de mover todas las partes de mi cuerpo.
—Puede ser… El hombre tenía dos sedantes, en la pared está derramado el otro. Bueno… todo parece apuntar que haz matado al señor de las piezas de rompecabezas.
Continuaron con la rutina de examinar el lugar por completo, para ver si había algo más que necesitaban ver, ya conocían a ese tipo, siempre estaba un paso más adelante que Homicidios, así que tenían que asegurarse de buscar pistas. No encontraron nada, ahí comprendió Alfonso que se acabaron las pistas fáciles. Los forenses arrancaron la máscara del sujeto y miraron su cara. Parecía un hombre de alrededor de veintidós o veintitrés años, pelo corto… nada en especial. Pero al examinar la máscara encontraron algo muy interesante, un casete de grabadora pegado en la parte de la boca de la máscara de cerdo.
—¿Qué haría él con un casete de grabadora ahí?
—No creo que sea para ponerlo después de capturarme —respondió Gómez— porque no la tendría ahí…
—No sé, reprodúzcanla.
Uno de los forenses le alcanzó el casete para que pudiera reproducirlo en el artefacto que habían encontrado bajo la cama. Alfonso comenzó a escuchar lo que decía.


//Comienzo de la música//



—¿Recuerdan que uno de ustedes tenía que jugar un juego? Bueno, este ya comenzó, pero digamos que hay un cambio que no ha cambiado, ¿suena complicado? Ustedes son UN equipo, ese UNO DE USTEDES son todos ustedes ¿Creen que basta mi muerte para dar por acabado todos los juegos? No, antes ya había hecho uno, comencé con Leonardo, continué con Marion, luego su íntimo amigo Roa, y ahora una mujerzuela de nombre Camilla. No la conocen, investíguenla y encuéntrenla, ahora debe estar jugando un macabro juego, si ella muere, morirá también Roa que, ahora, está vivo, siendo torturado con la falta de sueño, pero vivo, recomiendo que se apuren antes que sea el fin… Una larga cadena, casi tan larga como un árbol genealógico.
—¿Esto era una trampa?
—Él vino para suicidarse, él se mató para ponernos atrás de él, ¿no comprenden? Aún muerto es peligroso… Ahora comprendo todas las pistas que había dado que supuestamente no tenían sentido… tenemos que acabar con el juego de Roa, él no lo ha terminado y por eso ha desaparecido, la misma llamada que él hizo antes ayer a la oficina era una trampa. Todo estaba calculado.
—Imposible —exclamó Alfonso—, revísale las huellas dactilares y mírale la identidad.
—Eso no es posible —dijo uno de los forenses— se ha cortado la piel de las yemas de los dedos, Gómez tiene razón, él ya ha calculado todo.
—¡Mierda! O sea, él vino para morir.
—Así parece —respondió Gómez—, él sabía que moriría.
—¿Enfrentó así su muerte?
—Él hizo lo que nadie de sus victimas ha hecho, por eso siempre está un pie más adelante que nosotros.


—¿Señora? Despierte —dijo un chico a una mujer.
—¿Dónde estoy? ¿Qué es esto?
—No tengo idea, he despertado aquí con usted, ¿cómo se llama?
—¿Necesitas mi nombre?
—No sé, claro…
—Es Camilla, ¿y el tuyo?
—¿El mío? Alberto.

Continuará...